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31/10/2011 

La laringe es un órgano localizado en el cuello, por encima de la tráquea, cuya función consiste en hacer posible el habla, la deglución y la respiración. Tiene tres componentes: Supraglotis (el área que se encuentra por encima de las cuerdas vocales), Glotis (la zona que contiene las cuerdas vocales) y Subglotis (el lugar que se encuentra por debajo de las cuerdas vocales). El cáncer de laringe puede desarrollarse en cualquiera de estas tres secciones y, dependiendo del sitio donde se originó, éste recibirá un tratamiento distinto.

Es habitual que a esta afección se la agrupe con otros cánceres, como el de boca y garganta, y se los incluya dentro de los “cánceres de cabeza y cuello”. Estas enfermedades comparten los mismos factores de riesgo y algunos de ellos son: el consumo de tabaco y alcohol (aumenta hasta 100 veces las probabilidades de padecerlo), una nutrición deficiente y un sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, pacientes con VIH). Además puede influir el ambiente de trabajo, si es que se mantienen exposiciones intensas y prolongadas al aserrín, vapores o pinturas, así como a ciertos químicos empleados en las industrias metalúrgicas, petroleras, plásticas y textiles.

El cáncer de laringe es aproximadamente cuatro veces más común en hombres que en mujeres. Y, como por lo general tarda muchos años en formarse, no es común que lo padezcan los jóvenes. Más del 50% de los individuos que sufren esta enfermedad tienen una edad mayor a 65 años al momento en que se la diagnosticaron.

Suele causar síntomas, y esto permite que se lo pueda detectar de forma temprana. Los signos a los que hay que estar alerta son: ronquera, irritación en la garganta que no se alivia, tos constante, dolor y/o dificultad al tragar, malestar en el oído que no se alivia, problemas para respirar, pérdida de peso, y la presencia de una masa o protuberancia en el cuello.

Existen tres métodos principales para tratar el cáncer de laringe: la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. En algunos casos, el mejor tratamiento implica realizar una combinación de estos tres.

De todas formas, es importante saber que los cánceres de garganta, entre los cuales se incluye el de laringe, se pueden curar en el 90% de los pacientes si son diagnosticados a tiempo.




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