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11/4/2010 

Los días 11 de abril de cada año fue instituido en 1997 conjuntamente por la Organización Mundial de la Salud, OMS, y por la European Parkinson's Disease Association, EPDA.

 

La enfermedad debe su nombre al Dr. Jones Parkinson (1775-1824), cirujano y paleontólogo británico que, en 1817, describió por primera vez sus características.

 

El concepto de que es una enfermedad de la tercera edad no es del todo acertado. Claro que a mayor edad se tienen más chances de padecerla, pero en uno de cada diez pacientes se diagnostica antes de los 50.

 

Es una enfermedad neurodegenerativa crónica que, básicamente, hace que la persona pierda el control de sus movimientos.

 

- Causas

 

Es ocasionado por la disminución de un neurotrasmisor: la Dopamina. La enfermedad de Párkinson primeramente ataca a unas neuronas situadas en la zona de unión entre cerebro y la médula espinal. Más concretamente destruye “la sustancia negra”.  A medida que esta sustancia negra desaparece el cerebro pierde capacidad para generar dopamina, que actúa como transmisor, es decir, se encarga de transmitir información entre neuronas. La incapacidad del encéfalo para generar dopamina produce los trastornos característicos de esta enfermedad (temblores, rigidez, desinencias, alteraciones de la marcha etc.).

 

Aproximadamente el 5 por ciento de los pacientes afectados por EP tiene una clara etiología genética o heretidaria y muestran una herencia mendeliana ya sea recesiva o dominante, mientras el 95 por ciento de los casos restantes son esporádicos o de causa desconocida.

 

- Los síntomas motores son iguales a toda edad:

 

Los primeros síntomas de la enfermedad aparecen cuando entre un 50 y un 70 por ciento de neuronas dopaminérgicas se han degenerado.

 

- Temblor

 

- Lentitud de movimientos

 

- Dificultad al caminar o necesidad de hacerlo con pasos cortos.  

 

- Dificultad en el inicio y terminación de la marcha y pérdidas del equilibrio 

 

- Rigidez en el cuerpo

 

- Señales premonitorias

 

En los últimos años se descubrieron otras señales que pueden preceder varios años a los síntomas motores: la depresión y la disminución del olfato.

 

En general, la persona se da cuenta de que es más lenta en ciertos movimientos, como caminar, o que le cambió la letra.

 

La familia, en cambio, tiende a advertir más los síntomas no motores.

 

Cuanto más temprano sea el diagnóstico, mejor.

  

En los primeros años de la enfermedad no tiene limitaciones motoras ni intelectuales que justifiquen considerarla con discapacidad para su inserción social o laboral.

 

- Tratamiento

 

Los tratamientos permiten que los pacientes alcancen una mejor calidad de vida en el futuro.

 

La persona con la enfermedad tiene que llevar una vida lo más normal posible y no debe ser discriminada ni tampoco victimizada.

 

El tratamiento sintomático de la EP, y concretamente de sus manisfestaciones motoras, ha evolucionado en las últimas décadas. Además, el tratamiento quirúrgico, basado en la implantación de electrodos en el núcleo subtalámico o en otras estructuras cerebrales, se ha confirmado como una técnica eficaz para aliviar las complicaciones motoras derivadas de la EP.

 

- Células madre

 

Los trasplantes de células dopaminérgicas o la idea de que las células madre podrán resolver la Enfermedad de Parkinson son planteamientos que no están sustentados por datos en estudios clínicos, y aunque los avances logrados en este sentido pudieran reponer el déficit de dopamina en el estriado del cerebro no servirían para detener la progresión del proceso neurodegenerativo.

 

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