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16/3/2010 

El molestar de manera permanente a un compañero en la escuela, ponerle algún sobrenombre, ofenderlo o agredirlo física o psicológicamente, es una forma de maltrato conocida como “Bullying”, al que son sometidos algunos escolares por parte de sus compañeros.

El “Bullying” (vocablo en inglés que significa pandilleros o pandillas) se empezó a estudiar en la década de los 70´s en Europa, al registrarse una mayor incidencia de niños que se suicidaban.

La agresión puede ser verbal, con insultos, burlas o descalificaciones, o por omisión, que incluye no ser aceptado para trabajos en equipo y exclusión por sus pares en actividades escolares o deportivas.

Es más susceptible de sufrir este maltrato el niño inseguro, introvertido o con algún problema físico, por ejemplo que sea muy delgado o gordito, use lentes, tenga alguna enfermedad o malformación congénita. Se presenta en el nivel primario y en los primeros años del colegio secundario. No diferencia niveles socioeconómicos.

Los agresores son niños que tienen antecedentes de ser violentos y muestran una actitud de poder ante un grupo -conducta que los hace sentir satisfechos-, por ello, tienden a perpetrar este tipo de comportamiento. Es difícil de detectar porque se caracteriza por la clandestinidad. El niño que acosa a otro suele estar acompañado de una “pandilla” y usan lugares estratégicos como el recreo, la salida del colegio o los baños de los establecimientos, para que los adultos queden fuera del circuito.

Son niños agresivos incluso con los profesores y no miden límites, lo cual denota que no tienen una adecuada atención por parte de los padres y optan por desarrollar estas conductas de agresividad.

- El agresor puede ser de dos tipos

= El activo, porque directamente molesta al compañero, le pega o intimida

= El pasivo, quien busca mecanismos, a través de otros compañeros, para difundir algún rumor o chisme que incomode a la víctima; es decir, propiciar el ambiente para que el niño sea “etiquetado”.

- Consecuencias en el niño agredido

El niño que es atacado de esta forma en la escuela, presenta cuadros de angustia y ansiedad permanentes y se va formando una personalidad que lo predispone a enfermedades psicológicas que, a futuro, le dificultan establecer relaciones personales, laborales y sociales.

Esta situación provoca bajo rendimiento escolar con su consecuente deserción del centro escolar y es común que busquen mecanismos para no asistir a la escuela y, para ello, somaticen enfermedades, como dolor de cabeza o estómago.

Los pequeños tienden a disminuir su autoestima, lo cual les provoca inseguridad y los hace susceptibles a presentar depresión crónica que puede llevar a ideas suicidas. El impacto en el desarrollo psicológico lo puede llevar a agredir severamente a otros o a la auto-agresión, al consumo de sustancias y en su forma más extrema al suicidio.

- Factores predisponentes

El ambiente familiar porque es el lugar en el que se forma un niño y en el que se construye violento o víctima.

Si los padres de familia observan este tipo de conductas en sus hijos, deben conversar con ellos para conocer el motivo de su comportamiento y, en caso de ser maltratados por sus compañeros, se tomen las medidas pertinentes para evitar problemas emocionales que después pueden ser graves.

Es importante que padres de familia, maestros, médicos psicólogos, psiquiatras y la sociedad en general, conozcan las características de este fenómeno, con ello, podrán identificarlo y tratarlo oportunamente. 

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