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14/3/2010 

La castración química consiste en la aplicación de una inyección hormonal que reduce la producción de testosterona y, desde el punto de vista fisiológico, los deseos de mantener relaciones sexuales, forzadas o no.

El tratamiento "no garantiza al ciento por ciento que los violadores no vuelvan a agredir", más allá de que no se puso en duda en ningún momento la efectividad de las drogas utilizadas para reducir la líbido.

Se trata de un sistema que se utiliza desde 1946 para impedir la reproducción del cáncer de próstata mediante la supresión de la testosterona. Se utilizan dos tipos de droga. La ciproterona, por ejemplo, que reduce la producción de la hormona entre 90% y 95%; y, el acetato leuprolide, que la bloquea en un 99%.

Reduce el deseo sexual, pero no funciona en todos los casos. El resultado depende de la psiquis del paciente y de su edad.

Pacientes jóvenes, aún sometidos a este método, podrían manifestar interés sexual y revertirlo, con la ingesta del sildenafil (conocido por su nombre comercial de Viagra).

= En Argentina: El método fue propuesto por el gobernador Celso Jaque (PJ) de la provincia de Mendoza y se aplica de modo experimental y dentro de un programa integral que abarque un tratamiento psicológico, social y farmacológicoLos presos que accedan voluntariamente al tratamiento obtendrán beneficios de libertad condicional, aunque la última palabra la tendrá el gobernador.

= En Estados Unidos: se utilizan terapias de raíz conductista que desarrollan grupos de terapia múltiple a cargo de psicólogos y psiquiátras (tanto dentro de las cárceles como cuando recuperan la libertad). Además se instrumentan grupos de vecinos que controlan los movimientos de la persona, dentro de la comunidad.

= En España: El castigo a los violadores reincidentes funciona desde septiembre de 2009, en Cataluña, una nueva variante que asienta un importante precedente en España.

Después de más de un año de intenso debate sobre la conveniencia y la efectividad real de este método, el gobierno de la comunidad catalana se transformó en el primero del país en aprobar la aplicación de esa medida para todos los violadores reincidentes "que quieran someterse voluntariamente" a este tratamiento hormonal, destinado a disminuir el apetito sexual de los agresores. El proceso está acompañado de una terapia psicológica para respaldar los cambios hormonales.




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