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4/10/2009 

Un ritual de música, baile y platos típicos.


Turismo Argentina.

Dicen que si Santiago del Estero fuese visitada tantas veces como es nombrada en sus chacareras, sería una de las provincias más conocidas de la Argentina. Es que, si de algo están orgullosos los santiagueños es de su tierra y de su ciudad capital, con una enorme riqueza cultural e histórica que ilumina los edificios públicos, las peñas trasnochadas que convocan multitudes, las leyendas que se transmiten de padres a hijos, los artesanos que fabrican hilados e instrumentos musicales, los sabores de las empanadas, el locro, los tamales y el dulce mistol, presente en esas hermosas zambas para enamorarse.

Las costumbres se mantienen intactas y un calor eterno y cansino demora las siestas.

Es tierra de grandes músicos y compositores, como Sixto Palavecino, Andrés Chazarreta, Los Hermanos Abalos, los dúos Coplanacu y Suárez-Palomo, Los Manseros Santiagueños, Alfredo Abalos -santiagueño por adopción-, Raly Barrionuevo y la ilustre familia Carabajal, entre tantos otros. Es raro que un santiagueño no se haya acercado jamás a un bombo o una chacarera ni disfrutado de los domingos de peñas, vino y empanadas.

- Madre de ciudades

Santiago del Estero es la ciudad más antigua de la Argentina, fundada por el capitán español Francisco de Aguirre en 1553 a orillas del río Dulce, desde donde luego partirían expediciones para fundar otros pueblos. Se la conoce como "Madre de ciudades".

La plaza Libertad es el punto central y a su alrededor se despliegan edificios que reflejan distintas páginas de la historia del país: el Cabildo, la Casa de Gobierno, los museos Histórico Di Lullo y de Ciencias Naturales y Antropología -con restos de la civilización chaco-santiagueña-, el Teatro 25 de Mayo y la sede de la Legislatura.

La Casa-museo Andrés Chazarreta recrea la trayectoria de un prócer del folclore nativo. A su vez, los conventos de San Francisco y Santo Domingo, la Catedral y el Museo de Arte Sacro delinean un circuito religioso. La fe cristiana está muy arraigada en Santiago, aunque se complementa con festividades paganas, y también con mitos y leyendas del pasado indígena.

Pero lo que sin duda cautiva y enamora a locales y a viajeros es la cantidad de peñas folclóricas, festivales y fiestas populares, la buena música y la naturalidad con que la gente sale a bailar zambas, chacareras o escondidos, en los salones o en los patios, todo regado con vino y platos típicos.

Como dice la chacarera: "Alégrate corazón / esto te lo puedo asegurar / mientras quede un santiagueño / la chacarera no morirá".

En el barrio Boca del Tigre, al norte de la ciudad, un patio enorme de tierra con un gran algarrobo es una peña al aire libre transformada en objeto de culto: el Patio de Froilán. José Froilán González -"el indio Froilán"- es uno de los más famosos luthier de la provincia (también se destacan Mario Paz, Ricardo Kano Gramajo y Javier Paz, el maestro de las guitarras).

La fama de los bombos legüeros de Froilán cruzó las fronteras, de la mano de algunos de sus renombrados clientes: Peter Gabriel, Shakira, Gustavo Santaolalla, Mercedes Sosa y el Cirque su Soleil.

- La marcha de los bombos

El Patio de Froilán abre todos los domingos, en continuado y sin horario. El asado se pone a punto y en el horno de barro se cocinan empanadas, chipacos y tortillas, mientras suenan violines, guitarras y bombos. En julio, el patio se vuelve multitudinario con la Marcha de los Bombos, el festejo del aniversario de la ciudad, cuando miles de personas baten sus bombos en una caminata de más 10 km que culmina en el rancho de Froilán, donde se arman festivales espontáneos de antología.

La ciudad vibra con patios de tierra, restaurantes, clubes y peñas los fines de semana, acompañados con exquisitos platos regionales. Entre ellos, La Casa del Folklorista es un restaurante familiar, con un patio rodeado de eucaliptos, en el Parque Aguirre. Entre sus platos típicos se recomiendan el asado criollo, chivitos, humitas y chanfaina, acompañados por muy buena música.

La Salamanca funciona en el segundo piso del Mercado Armonía, un edificio de casi un siglo sobre la peatonal Tucumán. Ofrece muy buenos espectáculos y exquisitos locros y estofados de cabrito. Los Cabezones, también en el centro, está entre los más tradicionales. Además de peñas, aquí se realizan presentaciones de libros, muestras de pintura y debates de cine y poesía. Pero nada se compara con el sabor de las empanadas.

Los 7 Algarrobos -una vieja casa, en Bolivia y Aguirre- cuenta con un patio de tierra, sillas y mesas de madera, un escenario y algarrobos que coronan la escenografía. El circuito de peñas sigue con el restó-bar temático Canto Amigo, que propone karaoke con mate e instrumentos a disposición de la clientela, así como la confitería El Trust atrae desde la plaza Libertad.

- Cuna de poetas y cantores

"Si pasas por mi provincia con tu familia, viajero / verás qué lindo es el río desde el Puente Carretero". La chacarera refiere al viejo puente que une la capital con la vecina La Banda, a 7 km, que sus pobladores llaman "Cuna de poetas y cantores".

Aquí nacieron grandes músicos, se venden sombreros de copa ancha y los comerciantes vocean sus productos en las calles. Huele a mistol y a lapacho.

Los Carabajal son casi un símbolo de la ciudad. Una familia de músicos eximios, como lo fue don Carlos Carabajal y lo siguieron Peteco, Cuti, Roberto, Roxana, Demi, Cali, Musha, Walter, hijos, nietos y bisnietos, todos músicos. Siempre suele encontrarse a algún Carabajal tocando en una peña de La Banda.

Cada año, a fines de agosto, se festeja a pura chacarera el cumpleaños de quien fue madre y abuela de todos ellos, doña María Luisa Carabajal, en el patio de tierra de la humilde casa de Los Lagos, un barrio de La Banda. Las puertas están abiertas para quien guste de un mate o empanadas con huevo y pasas de uva. Así, cada vez se acerca más gente de todo el país.

Este año se batió un récord de 36 horas ininterrumpidas de canto y baile, en el que participaron desde jóvenes talentos hasta los folcloristas más renombrados de cada provincia. Diez mil personas siguieron la maratón y todo el barrio se transformó en una gran peña al son de guitarras, violines y bombos. "Cuando salí de Santiago todo el camino lloré", dice la canción. Y es muy cierto.

Informes: Casa de Santiago del Estero: Florida 274, 4322-1389 / 4326-7739 // (0385) 421-3253/4243
www.turismosantiago.gov.ar
informes@turismosantiago.gov.ar




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