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8/12/2019 

Los principales errores que cometemos al hacerlo y cómo puede ayudar la atención plena a modificarlos.


Ciudad de Buenos Aires (Argentina).- ¿Sabías que tomamos cientos de decisiones en un mismo día? ¿Que nuestro cerebro? evalúa situaciones y elige un camino casi continuamente?
 
Las neurociencias llaman a este proceso, las más de las veces algo automático, toma de Decisiones (decision making) y existen muchísimos reportes que dan cuenta de qué mecanismos y áreas cerebrales están implicados en él.
 
De hecho, el premio Nobel de economía fue entregado hace unos años a un psicólogo llamado Daniel Kahneman que estudió y describió dos formas de tomar decisiones: una más rápida, automática y de base emocional, y otra más lenta, pensada y consciente.
 
La mayoría de las decisiones que realizamos no son gran cosa y no definen demasiado para nuestras vidas, como llevar un paraguas o no de acuerdo a cuánto confiamos en el pronóstico del tiempo en un día que se percibe como soleado, pero aunque parecen insignificantes, las pequeñas elecciones hechas en un mal momento pueden ser problemáticas. Aún más, cuando hay que tomar grandes decisiones como mudarnos, cambiar de trabajo o elegir una nueva pareja, un error puede complicarnos.
 
Mindfulness para decidir bien
 
A continuación, cuatro errores en nuestra toma de decisiones que, con la ayuda del mindfulness, podemos corregir.
 
1- Elegiste algo e invertiste, y no querés cambiar
 
Supongamos que pagaste una reserva de un lugar para vacacionar pero luego te invitan a un lugar paradisíaco. Es cierto, podría costarte un poco más y deberías perder la reserva del otro lugar, pero: ¿no vale la pena el cambio? En general la mente es muy renuente a “perder algo en lo que invirtió”. Lo mismo vale este ejemplo en el caso de que quieras terminar de comer un plato que no te apetece demasiado en un restaurante muy paquete, sólo porque vas a pagar por él (y te diste cuenta que no te gusta).
 
Hay estudios que muestran que el mindfulness puede ayudarte a moverte de decisiones tomadas que tienen el peso de la continuidad, lo que es llamado sunk-cost bias (costo de la distorsión de estar hundido).
 
2- Estás tomado por tus emociones
 
El mindfulness también puede ayudarte a ser más consciente de las emociones que impactan en tus decisiones. ¿Sabías que el enojo, el miedo, la angustia, pueden nublar nuestro juicio sin que lo notemos?
 
Un estudio demostró que el practicante que escribe sobre sus emociones y cómo impactan en él, puede mantenerlas a raya y dar lugar a un razonamiento más claro.
 
Sin dudas el llamado awareness (consciencia) de las sensaciones físicas, los pensamientos y las emociones es un valor clave para no equivocarte.
 
3- Tomás decisiones en momentos inadecuados del día
 
Parece que el mejor momento para decidir es la mañana. Por alguna razón, las personas reconocen que cuando deciden a la tarde o a la noche, suelen ser más impulsivos y menos efectivos.
 
Por eso la práctica matinal de la atención plena suele ser una excelente manera de potenciar esta capacidad, limpiando nuestra mente y nuestro corazón, y ayudándonos a ser cautos en esas grandes decisiones a tomar.
 
4- Utilizás más la cabeza que la intuición porque no sabés fomentar la aparición de “destellos de sabiduría”
 
Decidir en base a largas elucubraciones o impulsos violentos no es conveniente. Por el contrario, cuando uno aprende a tolerar y sostener momentos de malestar y no tomar grandes decisiones allí para no equivocarse, se abre la inmensa posibilidad de que surjan, sin que lo esperemos, “atisbos de discernimiento”, luces que se prenden con el empuje de una intuición que nos permite elegir de manera muy adecuada.
 
La intuición que nace de lo profundo de nuestro corazón, guiada por una práctica meditativa de bondad y compasión por los demás y por uno mismo, tiene una potencia y una calidad de decisión insuperable.
 
Por eso el practicante de mindfulness que aprendió a cultivar cualidades como la curiosidad, la receptividad, la bondad y el cuidado por sí mismo y los demás, está en condiciones de hacer brotar, espontáneamente, esta sabiduría personal que lo acompaña.
 
Como vemos, con mindfulness las decisiones pueden ser más efectivas, más conectadas con nuestros valores y brindarnos más felicidad.

*Martín Reynoso es psicólogo, director de Train Your Brain Argentina y autor de "Mindfulness, la meditación científica"




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