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4/9/2017 

El desafío de mantenerlo sano y estimulado. 


Ciudad de Buenos Aires (Argentina).- Seguramente habrán escuchado o leído alguna vez la palabra neuroplasticidad. La experiencia y el ambiente modifican nuestros circuitos neuronales. Es decir, cuando hacemos una actividad desafiante, que nos supone esfuerzo, ciertas redes del cerebro se estimulan.
 
Hace algunos años se hizo una investigación donde se estudió el impacto de un entrenamiento en “malabarismo” en jóvenes aprendices. Al inicio y al final de los dos meses de aprendizaje se estudió el cerebro de los participantes y se observaron cambios visibles (incluso la aparición de nuevas neuronas) en redes asociadas a la coordinación visomotora, correspondientes a áreas parietales y occipitales. Es decir, el esfuerzo sostenido del cerebro nos ayuda a desarrollar nuestras habilidades mentales. Se han estudiado sujetos realizando tareas académicas, meditadores practicando ejercicios contemplativos y hasta taxistas que potencian su memoria espacial diariamente en su trabajo de conducir sus autos. Todos ellos estimulan sus cerebros.
 
“Reserva cognitiva es el término elegido para hablar de ese potencial que vamos generando en nuestro cerebro gracias a más educación y mayor actividad intelectual” comenta la licenciada Carolina Zeballos, perteneciente al departamento de Neuropsicología de Ineco y responsable del programa de Entrenamiento Cognitivo, donde muchas personas vienen a entrenarse y mejorar su calidad de vida mes a mes.
 
- Valiosos tips para esta tarea tan importante
 
 Manténgase mentalmente activo
 
 Realice actividades desafiantes para su cerebro ya que ayuda a mantenerlo en forma. Mantenga su cerebro estimulado y anímese a realizar actividades nuevas. Haga sudokus, realice palabras cruzadas, juegue juegos de ingenio.
 
 Mantenga una amplia gama de intereses y hobbies
 
 Anímese a aprender algo nuevo, algo que le cueste: ya sea un idioma que no conozca, un tema que no sepa o a tocar un instrumento musical. Atrévase a aprender algo que lo apasione.
 
 Incluya actividad física en su rutina diaria
 
 Camine, nade o realice alguna otra actividad física que disfrute. El ejercicio físico regular ayuda a mantener un peso saludable y a controlar factores de riesgo vascular.
 
 Lleve una dieta saludable
 
 Coma frutas, vegetales, cereales y comidas ricas en fibra. Consuma pescados ricos en omega 3. Reduzca la ingesta de sodio y de azúcar. No consuma alimentos con altos contenidos de grasas saturadas. Tome agua.
 
  Lleve una vida social y cultural activa
 
 Las interacciones sociales nos ayudan a mantener un buen estado de ánimo y a reducir nuestros niveles de estrés. Busque oportunidades para compartir con su familia y amigos.
 
 Reduzca sus niveles de estrés
 
 Intente realizar actividades placenteras y recreativas. Cuide su estado de ánimo.
 
 Duerma bien
 
 Un sueño reparador juega un importante rol importante en nuestra salud. Intente dormir entre 7 y 8 horas diarias.
 
 Evaluación neuropsicológica
 
 A partir de los 50 años, controle periódicamente sus funciones cognitivas (atención, memoria, lenguaje, etc.) realizando una evaluación sistemática éstas.
 
 Cuide su salud
 
 Visite a su médico regularmente. Controle su presión arterial, su nivel de colesterol y su glucemia.
 
 Evite fumar y tomar alcohol

 El tabaco y el abuso de alcohol son perjudiciales para su salud. 




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