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10/12/2016 

La alta exposición al sol obliga a mantener un mayor control sobre la piel. 


Ciudad de Buenos Aires (Argentina).- Con la llegada del verano hay que dejar de lado algunos tratamientos de belleza por el aumento de la exposición solar y el contacto más seguido con agua salada o de pileta.
 
La incidencia de los rayos ultravioletas en la piel podría hacer que el resultado de estos procedimientos se altere o incluso provoque reacciones adversas. Claro está que, quien no quiera tomar sol durante el verano, es libre de realizar cualquiera de éstos sin temor a que produzcan efectos no deseados.
 
Así lo indicó el dermatólogo Eduardo de Carli: “No es que no se puede, pero hay que cuidarse luego de la exposición al sol. El que encara esos tratamientos con cuidado y con un cambio de actitud respecto al sol puede realizarlos”.
 
- Los tratamientos con los que hay que tener cuidado
 
• Depilación láser definitiva: Puede provocar pigmentación cutánea. No se debe llevar cabo cuando la piel está bronceada dado que el láser ataca directamente a la melanina y ese compuesto está presente en la piel tras tomar sol. Eso puede provocar la aparición de manchas.
 
• Peeling físico y químico: Provocan fotosensibilidad por lo que pueden aparecer manchas y/o quemaduras cutáneas. Además, si uno se expone al sol va a alterar todo el proceso de cicatrización del tratamiento.
 
• Coloraciones: Sobre todo tonos muy claros, ya que con la exposición al sol o el agua de mar se corre el riesgo que el tinte se modifique.
 
• Tratamientos tópicos para combatir el acné: No hay que detenerlos aunque sí hay que variar las concentraciones que se aplican.
 
• Tratamientos para las varices: Hay que tener en cuenta que este tipo de tratamiento requiere de múltiples sesiones para que las venas se cierren y desaparezcan y existe la posibilidad de que se presente pigmentación en las áreas esclerosadas con el sol.
 
• Terapias láser: para disminuir la rosácea con Luz Pulsada Intensa.
 
• Tratamientos de rejuvenecimiento: En el caso del tratamiento con láser fraccionado, no es contraindicado para realizarse con la piel bronceada, pero una vez que se haga se debe evitar la exposición al sol por 3 o 4 semanas.
 
• Radiofrecuencia: Al generar un enrojecimiento transitorio de unas horas se recomienda evitar el sol y los rayos UVA las siguientes 48 horas de realizarlo.

Paralelamente, es conveniente que en esta estación se usen cremas regeneradoras e hidratantes en lugar de aquellas que contengan activos más agresivos como despigmentantes y algunos tipos de ácidos. Si la preocupación es activar la vitamina D, el dermatólogo De Carli recomienda tomar sol entre 10 y 15 minutos como máximo dos veces a la semana, con ello es suficiente para lograr las dosis necesarias para el organismo




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