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8/10/2015 

La OMS formuló recomendaciones para mejorar la atención de los adolescentes, una edad a la que se presta poca atención. Suelen adoptar conductas que repercuten en la edad adulta. 


Ginebra, (Suiza).- En general se considera que los adolescentes (jóvenes de 10 a 19 años) son un grupo sano. Sin embargo, muchos mueren de forma prematura debido a accidentes, suicidios, violencia, complicaciones relacionadas con el embarazo y enfermedades prevenibles o tratables. Más numerosos aún son los que tienen problemas de salud o discapacidades. Además, muchas enfermedades graves de la edad adulta comienzan en la adolescencia. Por ejemplo, el consumo de tabaco, las infecciones de transmisión sexual, entre ellas el VIH, y los malos hábitos alimentarios y de ejercicio, son causas de enfermedad o muerte prematura en fases posteriores de la vida.
 
Los datos disponibles indican que el 35% de la carga de morbilidad en el mundo se origina en la adolescencia. En el 80% de casos de depresión entre adultos, esta enfermedad empezó a manifestarse durante esa misma etapa, afirma la organización.
 
Dentro del ciclo de la vida, entre los 10 y 19 años es frecuente encontrar tendencias a la obesidad, a la mala alimentación y a los desórdenes mentales, y puede empezar el consumo de tabaco, alcohol o drogas.
 
Al respecto, los expertos de la OMS afirmaron que una gran parte de adolescentes no tiene acceso a servicios claves de prevención para evitar esos problemas, ni a la atención médica adecuada una vez que ya los padecen.
 
"Los desórdenes mentales son un área en la que las intervenciones sanitarias tempranas pueden marcar una gran diferencia en la vida adulta", dijo el doctor Anthony Costello, director del Departamento Materno, Neonatal, de la Infancia y Adolescencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
 
"Los adolescentes no son ni niños ni adultos, son un grupo único, con necesidades específicas y en el que pueden arraigarse comportamientos negativos que duran toda la vida", prosiguió.
 
Entre las principales recomendaciones de la OMS a los países están la implementación de servicios sanitarios de fácil acceso para los adolescentes, de consultas gratuitas o a tarifas reducidas, y para las que no sea obligatorio tomar una cita ni se requiera el consentimiento de los padres o tutores.
 
Los adolescentes también deben tener claro que lo que se diga en la consulta será confidencial, lo que eliminará el temor de ser víctimas de discriminación.
 
"Los adolescentes requieren información sobre dónde buscar atención médica, son vulnerables porque no tienen dinero, pueden ser sensibles a la discriminación y el contexto sociocultural los puede hacer muy reticentes a buscar ayuda", explicó Costello.
 
Los adolescentes de familias pobres, que sufren violencia, abusos sexuales o que consumen algún tipo de droga "son los que más raramente van a entrar en contacto con los servicios de salud", a pesar de ser los que más lo necesitan, agregó.
 
La OMS señaló que se suele creer que los adolescentes necesitan únicamente información sobre salud sexual y reproductiva, un idea que es muy equivocada.
 
A nivel mundial, la principal causa de muertes entre adolescentes es la depresión y el suicidio, factores que -según los datos disponibles- son mucho más prevalentes en los países desarrollados.
 
"En algunos de los países de economías más avanzadas, desórdenes como la anorexia, la bulimia, la baja autoestima, la autolesión, la ansiedad, el estrés bajo otras manifestaciones y la depresión alcanzan dimensiones casi epidémicas entre los adolescentes", reveló Costello.
 
Las siguientes causas de mortalidad son, por orden de importancia: el sida, la violencia interpersonal y los accidentes de tráfico.

Se trata, en todos los casos, de enfermedades o situaciones que podrían prevenirse




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